Descripción
Callus & Corn Relief Patches: protección para zonas de roce
Callus & Corn Relief Patches es un pack de 6 parches para pies diseñado para cubrir zonas localizadas de roce y piel endurecida. Cada parche incorpora una almohadilla acolchada que ayuda a crear una barrera entre la piel y el calzado, aportando una sensación más cómoda durante la actividad diaria.
Su formato adhesivo permite aplicar el parche directamente sobre la zona que deseas proteger. Es una opción práctica para llevar en el neceser, guardar en casa o incluir en tu rutina de cuidado de pies cuando notas fricción en determinados puntos.
Una ayuda práctica para el día a día
Los Callus & Corn Relief Patches se adaptan a la piel limpia y seca y están pensados para un uso localizado. La almohadilla central ayuda a reducir el contacto directo con el zapato, mientras el adhesivo mantiene el parche en su posición durante el uso normal.
Revisa siempre el embalaje para confirmar las instrucciones, la composición y el tiempo de aplicación recomendado. Si el producto incluye un disco medicado, sigue exactamente las indicaciones del fabricante y no prolongues el uso más allá de lo señalado en la etiqueta.
Cómo usar los parches
- Lava y seca bien la zona antes de aplicar el parche.
- Retira el film protector sin tocar demasiado la parte adhesiva.
- Centra la almohadilla sobre la zona de roce o piel endurecida.
- Presiona suavemente los bordes para fijar el parche.
- Reemplázalo según las instrucciones del envase o si se despega.
Información importante
Callus & Corn Relief Patches están destinados solo para uso externo. No los utilices sobre heridas abiertas, piel irritada, enrojecida, dolorida o infectada. Suspende el uso si notas ardor intenso, irritación, reacción alérgica o molestias persistentes.
Si tienes diabetes, mala circulación, neuropatía, enfermedad vascular o cualquier afección que afecte a los pies, consulta a un profesional sanitario antes de utilizar parches para callos o durezas, especialmente si contienen un componente medicado. Si la molestia continúa, aumenta o la piel se altera, busca orientación de un podólogo o profesional sanitario.
Un buen calzado, calcetines cómodos y pequeños gestos de cuidado pueden marcar la diferencia: protección inteligente, sin dramas para tus pies.